Desde hoy...
Hoy, al despertar, he abierto los ojos al nuevo día, así, sin más.
Y el mundo no se ha derrumbado.
Sentada en la cama me sentido lúcida. Extrañamente lúcida pese a la resaca y al hecho de que, desde los latidos de mis sienes hasta la última gota de sangre, mi cuerpo se empeña en añorar contastantemente al gran ausente.
Soy una mujer nueva, redimida, aunque todavía no inmune, de la enaltecida Ulises y de su "lo que no", libre de los velados fingimientos de él.
Más liviana...
Hoy es el primer día de mi nueva vida y al bajar de la cama, doy el primer paso de mi camino. Como si fuera el día de Año Nuevo: con resaca y llena de proyectos, y a mi, el día de Año Nuevo, me gusta fijar propósitos, aunque despues desaparezcan...
Pero mi lista de propósitos no es igual que la redactaba en Año Nuevo, porque esa es mas bien de desprópositos! No se va quedar en buenas intenciones, porque hoy sostengo entre las manos la frágil pompa de jabón que es mi desición, y mi peor defecto es que siempre termino lo que empiezo, aunque todavía no sepa cómo lograrlo.
Y esta desición la estoy tomando yo, no el azar. Es etérea pero taja mi vida en dos: hasta hoy y desde hoy.
Y no necesito ninguna señal luminosa para descubrir que es el día mas importante de mi vida, aunque ni siquiera se qué dia es...

Antonio Alviárez dijo
Lo más importante es que vivas y te sientas bien contigo misma, lo demás viene por añadidura.
Un saludo
19 Octubre 2006 | 12:29 PM